jueves, 9 de diciembre de 2010

Yoga como tratamiento para la anorexia

Hola a tod@s. Hace mucho he pensado en pasar y contar cómo va mi vida, pero eso tampoco será, no totalmente en esta ocasión. Sólo quiero decirles que estoy bien, que con mi chico y en el trabajo todo va bien. Cumplí veitisiete años el mes pasado y creo que al fin empiezo a orientarme en mi edad, tras aumentarme algunos años desde los veinticinco ante mis alumnos.

En otras noticias, sí me concedieron la beca para ir a España. Estaré mes y medio por allá en un curso para editores de Latinoamérica y quizá por fin conozca Lisboa. La primera semana estaré en Santander (a principios de febrero), luego un mes en Madrid (estudiaré en la Complutense y viviré en una residencia de estudiantes) y una semana extra sólo viajando. Siendo latina nunca he tenido un invierno "real", así que agradeceré los consejos de las europeas sobre cómo lidiar con el clima y el tipo de ropa que debo usar... Sé que varias de ustedes son españolas y también me encantaría conocerlas. Por ahora mi itinerario es el dicho y además pienso ir a Toledo y a Sevilla. Todo lo demás aún no es seguro.

Encontré un blog increíble de una chica recuperada (está en inglés) y eso me hizo querer escribir esta entrada. Ya en otra ocasión había hablado sobre lo importante que fue la práctica de yoga para mi recuperación, de hecho para mí trajo resultados más inmediatos y mejores a corto plazo que la terapia, que para mí fue un proceso en muchas ocasiones duro y doloroso por la gran cantidad de tiempo que pasé sin tratamiento y la hilera de doctores que encontré sin la preparación o información necesaria; ya que cuando empecé a sufrir de anorexia entre medidados y finales de los 90 en México se sabía muy poco sobre estos trastornos. En fin.

Ahora les comparto algunos datos que encontré en un artículo en inglés. Traduzco fragmentos para ustedes.

Un estudio publicado en Psycology of Women Quarterly revela que la práctica de yoga está asociada con mayor satisfacción corporal y menos síntomas de trastornos alimenticios que el ejercicio aeróbico tradicional como correr o usar máquinas cardiovasculares. Las practicantes de yoga presentaron menos tendencia a verse como objetos, mayor satisfacción con su apariencia física y menos actitudes negativas relacionadas con la comida que las no practicantes.

La yoga ofrece una oportunidad sin igual de sanar la mala imagen corporal. Las diferentes posturas obligan a usar el equilibro, la fuerza, la tranquilidad, la concentración y la flexibilidad. El sistema yógico identifica los trastornos alimenticios como relacionados al primer chackra, que se se encuentra en el coxis.

Estas son algunas posturas que ayudan a equilibrarlo. Además, la mayoría de estas asanas ayudan a reducir la depresión, tranquilizar el espíritu y minimizar los efectos de la anorexia:

Montaña (Tadasana)

Párate descalza sobre una superficie lisa y uniforme. Mantén los pies juntos, y estira los dedos d elos pies. Estira los brazos a lo largo de los costados, con las palmas hacia los muslos y los dedos apuntando al suelo. Estira el cuello hacia arriba, manteniendo los músculos blandos y pasiva.
Distribuye tu peso de manera uniforme en el exterior y bordes internos de los pies, y en los dedos de los pies y los talones. Aprieta tus rodillas y abre la parte de atrás de cada rodilla. A la vez, haz fuerza en la parte delantera de los muslos. Aprieta los glúteos. Contrae el abdomen y levanta el pecho. Mantén tu cabeza erguida y mira hacia adelante. Respira de manera uniforme y consciente. Mantén esta postura por 30 a 60 segundos.

Montaña con brazos extendidos (Tadasana Urdhva hastasana)

En tadasana exhale y estírate desde la cintura, levanta los brazos frente a ti, a nivel del hombro. Mantén las palmas de las manos abiertas y una frente a otra.
Levanta los brazos sobre tu cabeza, perpendicular al suelo. Estira los brazos y los dedos. Estira los brazos más arriba de tus hombros, manteniéndolos paralelos entre sí. Extiende las muñecas, las palmas y los dedos hacia el techo. Siente el estiramiento a lo largo de ambos lados de su cuerpo. Contrae la parte inferior del abdomen. Gira las muñecas para que las palmas frente a frente. Mantén la postura durante 20-30 segundos. Respira de manera uniforme.

Tadasana baddha Urdhva hastasana

Párate en tadasana y lleva los brazos hacia el pecho, con las palmas hacia el pecho. Entrelaza tus dedos con firmeza, desde la base de los nudillos, con el dedo meñique de su mano izquierda debajo del dedo meñique de la mano derecha. Gira las palmas entrelazadas de adentro hacia afuera.
Exhala y estira los brazos hacia fuera delante de ti, al nivel del hombro. Luego inhala y levanta los brazos por encima de su cabeza hasta que queden perpendiculares al piso. Extiende los brazos completamente y bloquea los codos. Siente el estiramiento en tus palmas. Sostén la posición por 30 a 60 segundos.

Tadasana Namaskar paschima

Párate en tadasana y gira suavemente los brazos un par de veces. Tomea los brazos por tu espalda, con los dedos apuntando hacia el piso. Descansa tus pulgares en la espalda baja. Mueve los codos hacia atrás y gira las muñecas, de modo que su alcances el primer punto a tu espalda, y luego hacia arriba.
Presiona las palmas juntas y llévalas cada vez más arriba sobre la espalda hasta que queden entre tusomóplatos. Mantén tus manos juntas desde la base hasta la punta de los dedos. Empuja los codos hacia abajo, para estirar los brazos y el pecho. Concéntrate en mantener el pecho y las axilas abiertas. Conserva el cuello y los hombros relajados. Mantén la postura durante 30-60 segundos. Respira de manera uniforme.

Tadasana Gomukhasana

Párate en tadasana y lleva tu brazo izquierdo detrás de ti hasta colocar la parte posterior de tu mano izquierda en el centro de la espalda. Levanta el brazo derecho. Dobla el codo derecho y mueve la mano hacia abajo, con la palma hacia tu cuerpo. Coloca tu mano derecha sobre la palma izquierda y conectando entre sí los dedos de ambas manos. Si esto resulta difícil, toca la punta de los dedos de ambas manos entre sí.
No fuerces los brazos para doblar, date tiempo para acostumbrarte al movimiento. Relaja conscientemente los brazos. Abre tu axila derecha para crear un espacio entre el pecho y el brazo derecho. Mantén su codo derecho hacia arriba y hacia atrás, y tu antebrazo derecho cerca de la cabeza. Baja tu codo izquierdo más. A continuación, coloca la parte posterior de tu muñeca izquierda en la espalda. Mantén la postura durante 20-30 segundos. Repetir la pose en el otro lado.

Rueda o cangrejo (Catuspadapitham)

Inicia sentada en el piso, con las piernas extendidas. Luego dobla las rodillas y separa las piernas al ancho de la cadera con las plantas de los pies sobre el piso. Mantén los brazos detrás de las caderas con los dedos apuntando en dirección opuesta a tu cuerpo.


Acomoda los brazos nuevamente junto a tu cara, con cuidado de no separar demasiado los codos y lentamente inhala y levanta las caderas hacia el techo. Presiona los pies, apretando los muslos y las nalgas y contrayendo los músculos pélvicos y la vagina.

Presiona hacia abajo con las manos con los brazos extendidos para levantar el pecho hacia el techo, arqueando ligeramente la espalda. Si te sientes segura, deja caer la cabeza completamente hacia atrás. Realiza entre dos y seis respiraciones profundas, asegurándote de respirar con el vientre. Para liberar exhala lentamente y baja la cadera hacia el suelo.

(Esta postura requiere mucha fuerza de brazos. En lo personal, me es muy difícil levantarme completamente de suelo sin ayuda, pero la práctica ayuda. También puedes ayudarte apoyando las manos en una pared.)

Paloma (Kapotasana)

Para inciar, apoya las rodillas y las palmas de las manos sobre el piso. después, eleva las rodillas y extiende las piernas hacia atrás para quedar apoyada sobre los dedos de los pies. Desde esta posición desliza la rodilla derecha entre las manos y extiende la pierna izquierda hacia atrás, bajando las caderas hacia el suelo.


Presiona hacia abajo las palmas de las manos, inahala y estira la columna hasta llegar a la coronilla de la cabeza. Exhala y hunde las caderas hacia abajo en el suelo. Gira los hombros hacia abajo y hacia atrás e inclina el pecho hacia adelante. Mantén durante tres o seis respiraciones.

Para liberar: soportarta tu peso en las manos mientras deslizas la rodilla derecha de nuevo hacia atrás, junto a la pierna izquierda. Repite del otro lado.

Modificación: Ya que estás en la postura puedes extenderte hacia el frente hasta tocar el suelo con la frente, apoyándote en los antebrazos. Para un estiramiento más profundo, puedes caminar con las manos hacia adelante, hasta extenderlas completamente.

Langosta (Salabhasana)

Acuéstate boca abajo, apoyando la barbilla en el piso. Coloca los brazos a los lados, a continuación, presiona las manos debajo de tu cuerpo, junta las manos en puño tratando de juntar los codos lo más posible.

Inhala mientras levantas la cabeza y una pierna. Mantén esta posición durante al menos 10 segundos, luego exhala mientras bajas la pierna y repite la postura con la otra pierna. Práctica 3 veces en cada lado.

Luego vuelve a acostarte sobre el suelo apoyando la barbilla y haz tres respiraciones profunda.s en la tercera, levanta las dos piernas y la cabeza del suelo. Mantén la posición durante el tiempo que puedas, a continuación, baja los pies. Repite dos veces y luego relájate.

Aquí pueden ver los dos artículos completos (espero poder traducir luego el resto de las posturas):

Yoga Therapy
10 Asanas for Anorexia

10 comentarios:

Nel dijo...

Me alegra mucho volver a leerte. Yo durante un tiempo practiqué yoga y me iba muy bien. Lástima que luego tuviera que dejarlo.

Me tenías preocupada tanto tiempo desaparecida... Ojalá cuentes en otro momento cómo te va.

Se te echa de menos. Besitos.

C dijo...

Hola, llegu´´e -mi teclado tiene malos los acentos- a tu blog a trav´´es de un comentario que dejaste en la p´´agina de Alejandro Jodorowski y estuve leyendo tus entradas y al igual que t´´u, tengo/tuve un tca no especificado. Me gust´´o mucho leer a una mujer inteligente, madura sobre lo que nos pasa a nosotras, que no es algo tan reduccionista como el modelo femenino que imponen los medios de comunicaci´´on. No, son nudos enquistados desde nuestra infancia, nuestra relaci´´on con los padres, las exigencias puestas en nosotras desde pequeñas, etc. Vivo en Chile, tengo 30 años y al igual que t´´u soy periodista. Comenc´´e con terapia el 2006 y reci´´en desde el año pasado puedo decir que estoy bien, soy otra mujer -tambien te cuesta reconocerte como mujer?-, miro hacia atr´´as mi vida y digo wuau! es que si hace unos años alguien me hubiera dicho que iban a desaparecer tantos traumas, tantas man´´ias, tantos dolores e iseguridades, no lo habr´´ia cre´´ido.
No s´´e bien qu´´e me impuls´´o a escribirte, no acostumbro a hacerlo en blogs -aunque durante toda mi vida escrib´´i diarios y eso me salv´´o la vida-, pero bueno, creo que para felicitarte por el esfuerzo que has hecho por recuperarte, porque depende de uno y es una lucha diaria. Yo estos ultimos meses he tenido un retroceso, no con el peso ni la comida ni los "malos h´´abitos", sino que siento que est´´a volviendo la depresi´´on, siento que est´´a detr´´as de mis talones, todav´´ia no me alcanza y no dejar´´e que lo haga, pero hab´´ia olvidado lo que es sentirse as´´i... en fin, eso.
Un gran abrazo y gracias por tu blog, me hizo bien leerte.
;D

C dijo...

Uff, que agotador quedo el texto con los acentos malos!!!

LiLiTh (NeFeSh) dijo...

Nel: te escribo un correo esta tarde. Estaré en febrero y marzo en Madrid, espero podamos conocernos.

C: Muchísimas gracias por tus comentarios, son muy alentadores. En efecto, la recuperación es una lucha diaria, a mí también a veces me afecta más la depresión que el TCA como tal, pero igualmente es una lucha constante.

yoquemebusco dijo...

Que interesante, luego voy a imprimir esta página a ver si puedo practicar algo en casa y te cuento cómo me fue ;)
Besitos

¡salú!

Lucía

Ana dijo...

me encanta esta entrada. yo hacía yoga (hace poco menos de un año) y me sentaba genial, pero lo dejé, como todo lo que empiezo...
espero que todo vaya lo mejor posible.
un saludo

LiLiTh (NeFeSh) dijo...

Lucía: sí, hacer yoga es buenísimo. Pruébalo.

Ana: Creo que practicar yoga ayuda mucho al bienestar, ojalá que puedas retomarlo poco a poco. No te desanimes, buen años.

eLena dijo...

Espro todo ande de maravilla, llevo días tratando de mandarte un mail y el tiempo no me da para mucho pero por lo pronto te vengo a contar que mi año empezó maravillosamente, con uno que otro bajón y recaida, está época siempre ha sido difícil para mí, pero vamos a salir bien, paso a paso.

Un beso enorme y un abrazó aún más grande. De verdad y sabes que lo digo sinceramente: Te quiero.

Cindell dijo...

Me gusta tu blog :) Cuentas las cosas tal y como son y me sirve para entenderme. Gracias. Un besito.

Pinganillos dijo...

Me encanta el la entrada de tu blog. Este año comence con el yoga y me encanta. Se lo recomiendo a todo el mundo. Un saludo

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